Con su ofrenda podemos seguir cumpliendo la gran comisión que nos fue encomendada, de predicar el Evangelio por todo el mundo y a toda hora, su siembra permite que podamos llegar a lugares donde otros no se acercan, usando los costosos medios de Internet, televisión y radio. Gracias por ser parte de esta gran obra que se nos ha encomendado a realizar con prontitud y diligencia.