Juntos observaremos la actitud de Salomón, al cumplir el deseo de su padre David, y el propósito de Dios en hacer una casa para que Dios habite. Sacaremos ejemplos también para la era actual, para nuestra propia vida, y como podemos tomar medidas para que el Espíritu Santo, viva en nosotros.
SALOMÓN DETERMINÓ. ¿LO HARÁS TÚ?
(2 Cron. 2-1) “Determinó, pues, Salomón edificar casa al nombre de Jehová y casa para su reino”.
NO SOLO DETERMINÓ SINO QUE EMPEZÓ
(2 Cron. 3-1) “Comenzó Salomón a edificar la casa de Jehová en Jerusalén, en el monte Moriah, que había sido mostrado a David su padre, en el lugar que David había preparado en la era de Ornán jebuseo.”
PERSISTENCIA EN TERMINAR LO QUE SE DETERMINÓ Y EMPEZÓ.
Nunca seas de los que determinan y nunca empiezan, y de los que empiezan y nunca terminan lo que empezaron. Debemos ser firmes, persistentes en nuestro pacto y compromiso con Dios y recuerde: “Los que aman al mundo y las cosas que hay en el mundo, el amor del padre no está con ellos”. Por lo tanto esto es fundamental para agradarle a Él.
(2 Cro. 5-1) “Acabada toda la obra que hizo Salomón para la casa de Jehová, metió Salomón las cosas que David su padre había dedicado, y puso la plata, y el oro, y todos los utensilios, en los tesoros de la casa de Dios”. Cuando uno compra una casa ya hecha o fabricada uno se ahorra muchos problemas con los que trabajan en la misma, los permisos, los inspectores etc. Fabricar cuesta más. Salomón oro a Dios y dijo: (2 Cron. 6-2) “Yo, pues, he edificado una casa de morada para ti, y una habitación en que mores para siempre”.
(2 Cron. 7) “Cuando Salomón acabó de orar, descendió fuego de los cielos, y consumió el holocausto y las víctimas, y la gloria de Jehová llenó la casa. Y no podían entrar los sacerdotes en la casa de Jehová, porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová”.
Recuerde que los diferentes hacen la diferencia evite la mediocridad del montón. Dios es excelente, preparar la habitación te costará pero el premio es de mucho pero mucho valor.
PREPARANDO EL CAMINO PARA LA MANIFESTACIÓN DE SU GLORIA.
(Isaías 40-3) “Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios. Todo valle sea alzado, (autoestima muy baja) y bájese todo monte y collado; (los soberbios y orgullosos) y lo torcido se enderece, y lo áspero se allane. Y SE MANIFESTARÁ LA GLORIA DE JEHOVÁ, y toda carne la verá; porque la boca de Jehová lo ha hablado”.
Dios lo ha hablado y así sucederá con todo aquel que prepare el terreno para que la gloria de Dios se manifieste, la verá. El que hace todas las cosas nuevas, también restaura lo que un día hizo nuevo y envejeció. La rutina la frialdad, el pecado, la indiferencia es motivo para una restauración. Es más fácil hacer algo nuevo que restaurar lo arruinado. Sin embargo Dios está dispuesto porque EL ES UN DIOS DE RESTAURACIÓN. Elías antes de clamar a Dios para que descienda el fuego arreglo el altar que estaba arruinado. No se apresuró a orar, sino que como se trataba de que la gloria descendiera, lo que hizo fue acomodar el altar: (1 Reyes 18-30) “Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mi. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado.” (1 Reyes 18-36 al 38) “Cuando llegó la hora de ofrecer el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas.Respóndeme, Jehová, respóndeme. Para que conozca este pueblo que tú oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!
TODA UNA NACIÓN VOLVIÓ A DIOS, POR LA ACTITUD DE UN SOLO HOMBRE, NO TENÍA ARMAS, NI EJERCITO, PERO SI SABIDURÍA PARA ENTENDER, QUE SI ARREGLABA LO ARRUINADO LA “GLORIA SE MANIFESTARÍA”. ¿Qué harás tú?
DESDE EL 26 DE MAYO AL 3 DE JUNIO “EL ESPIRITU SANTO TE ESPERA. ¿QUE HARÁS TÚ?
Si aun no ha recibido a CRISTO y así poder enfrentar su situación, hagalo hoy mismo, diciendo estas sencillas palabras;
Padre, te agradezco por la oportunidad de recibir la salvación por tu Hijo, Jesucristo. Me arrepiento de todos mis pecados y te pido perdón. Admito con mi boca que Jesucristo es el Señor, y que Él murió en la Cruz para mi. Dame la fuerza para cortar todo aquello que no te agrada.